El relato que a continuación se presenta, es una reflexión sobre el trabajo realizado en el primer módulo de la especialidad, que recaba información sobre mi primera experiencia como docente, sobre cómo he sobrellevado las dificultades que fueron surgiendo durante la marcha, así como mis inquietudes en el quehacer docente.
Soy maestra del colegio de bachilleres del estado de Yucatán plantel Progreso y he trabajado en el ámbito educativo durante nueve años, estoy en el área de lenguaje y comunicación e imparto la materia de inglés.
Cuando estaba en el tercer año de la licenciatura, tuve la oportunidad de mi primer trabajo y aunque no me agradó mucho la idea porque se trataba de dar clases, me motivó el hecho de que iba a practicar un idioma que me gusta mucho, así que pensé en hacer el esfuerzo a pesar de sentirme insegura porque no sabía cómo me iba a presentar, qué iba a decir, cómo iba a iniciar la clase y lo peor de todo: el pánico escénico, el hecho de saber que tendría que estar sola frente a un grupo que yo tenía que dirigir. Así me la pasé un tiempo y como sentía que era difícil antes de ir a clase leía y releía lo que iba a hacer.
Hoy puedo decir que me siento satisfecha en mi labor como docente, pues además de tener la oportunidad de convivir con los alumnos, de ser su amiga y de transmitir conocimiento, pude demostrarme que puedo con la responsabilidad y que puedes influir en los adolescentes para hacerlos mejores personas.
Sin embargo, sé que tengo mucho en qué mejorar, me gustaría hacer mucho más para sentirme completamente satisfecha, sé que no siempre puedes salir contenta de cada salón porque cada grupo es diferente, tienen sus propias características y a veces hay que cambiar de actividades al momento. Me gustaría involucrar las TIC y tener nuevas estrategias para hacer mi trabajo más significativo.
Uno de mis más grandes retos, es dominar el trabajo basado en competencias, quisiera poder planear, monitorear y evaluar de manera efectiva con este enfoque además de lograr otros saberes
No todo es fácil, la complejidad de la docencia se percibe cuando hay que enfrentarse a situaciones propias de la vida escolar, a distractores, a las limitaciones de mobiliario, al manejo de grupos numerosos que nos impiden una atención un tanto personalizada, la falta de organización y la mala administración del tiempo por parte de los estudiantes que les impide desenvolverse objetivamente, etc. Todas estas variantes, dificultan nuestras aspiraciones para lograr la transformación y una mejor calidad en el quehacer educativo; pero yo
creo que todas estas barreras son las que despiertan en nosotros el reto y nos fortalecemos porque una vez que superamos alguna dificultad resurgen nuevamente las ganas de trascender y continuar en la búsqueda de mejores prácticas docentes.
La lectura de José Manuel Esteves me llamó mucho la atención desde el principio, pues el al igual que nosotros empieza relatando la manera en cómo se sintió en sus primera experiencia como docente y creo que todos nos identificamos con lo mismo. Nuestra problemática se centraba en qué íbamos a hacer, qué íbamos a decir, cómo íbamos a iniciar y la inseguridad que nos invadía era el reflejo de la inexperiencia de saber cómo llevar lo teórico a la práctica; pero al final todo esto logra construirnos representando hoy una reconfortante experiencia de aprendizaje que permite focalizar y entender con mayor claridad lo que acontece en el trabajo docente.
Por eso me gustó mucho la lectura de José Manuel Esteves, pues en ningún momento pensé encontrarme con un relato que tuviera tantas coincidencias con nuestros pensares y pesares en nuestro proceso de formación. Todos iniciamos siendo novatos pero lo importante está en la actitud. Nadie nace con un manual de cómo ser el maestro perfecto, todos nos vamos formando conforme el tiempo pasa y a través de las experiencias, dificultades, sinsabores y satisfacciones que esta labor tan noble nos brinda para ser mejores personas y DOCENTES.
La aventura de ser maestro ha sido un gran reto pues no es tan fácil como parece. Muchos podrían pensar que dar clases únicamente implica estar frente a un grupo en el cual habrá que explicar el tema, marcar la tarea y calificar, Sabemos que no es así, impartir clases involucra una serie de procesos en los cuales se consideran estrategias, técnicas, métodos de evaluación, etc. que sean congruentes al modelo educativo que se pretenda desarrollar para que todo se vaya reflejando con resultados efectivos.
Ser maestro me ha servido para aprender junto con los alumnos. Cada grupo tiene sus propias características, intereses y necesidades que te obligan a innovar, personalizar e idear nuevas formas de impartir la enseñanza. La convivencia con cada grupo, enriquece las vivencias que se dan día con día, siempre es algo diferente pues enseñar hoy me queda muy claro que no solo se trata de conocimientos, aprendemos valores y desarrollamos habilidades que en un tiempo futuro nos harán capaces de sobresalir.
Ser maestro significa ser una persona comprometida en una noble labor, en la cual debemos tomar en cuenta que estamos trabajando con personas que sienten, piensan y tienen sus propios intereses así como necesidades, además de considerar el entorno. De esta manera, todo se debe trabajar de forma conjunta. Ser maestro significa enseñar a aprender, enseñar a ser y enseñar a hacer.
Hablando ahora como alumno de la especialidad, me permite constatar que nos falta mucho por hacer en el camino, que tenemos una extraordinaria variedad de recursos pero hay que ser hábiles para aprovecharlos y darles el mejor uso.
El curso me permite ver más allá de la pizarra y el marcador y me hace sentir más segura en el uso de las nuevas tecnologías en nuestra búsqueda de mejoras y compromiso con la enseñanza, me hace tener la iniciativa de hacer algo diferente en los salones de clase.
También me ha servido para clarificar el concepto de la evaluación y su gran importancia en todo momento, así como la responsabilidad de la constante actualización por parte de los docentes, debemos ser flexibles a los cambios para poder cumplir con las encomiendas, como la que en la actualidad tenemos: formar personas íntegras.
He aprendido mucho y me siento con el entusiasmo para idear nuevas estrategias que me permitan lograr en los alumnos la motivación y el interés por aprender. Me ha llamado mucho la atención el uso de blogs para compartir trabajos y así como en ese espacio espero buscar nuevas formas de promover la comunicación, colaboración y compromiso de los estudiantes.
Hola Brilda
ResponderEliminarCoincido contigo en la importancia de aprender de la reflexión y la retroalimentación, creo que esa parte de la interacción con los otros de forma sencilla y humana no había sido tomada en cuenta durante la etapa escolar de educación media superior,sin embargo con este nuevo enfoque por competencias esa parte afectiva es muy importante por lo que coincido en que debemos estar comprometidos y tratar de abrir nuevos canales de comunicación que nos lleven a mejorar nuestra practica dentro del aula y por ende a mejorar la educación.
Hola Brilda, de entrada te sugiero le cambies el nombre a tu blog, no es que este mal, pero algo más sencillo pega más. Agrega más a tu perfil y checa bien el tamaño del escrito en columnas. Trata de usar video e imágen.
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